¿Viste la sociedad de los Poetas muertos? Cuando la vi, fue realmente estimulante para mí; sentí un fuego que me decía: Sí, ¡esto es! ¡Quiero inspirar vidas! Es así como decidí estudiar Licenciatura en Filosofía, pero desde el inicio nunca sentí que fuera mi lugar, ¿Sabes? Sentía que no calzaba en el espacio, con la gente y no estaba segura de querer continuar… Asique deserté.

Luego comencé a estudiar Lenguaje y comunicación; sin embargo, nuevamente no me sentí cómoda con lo que iba aprendiendo, no le tomaba el sentido a nada y me dediqué a ir de farra con mis compañeros; pronto me enfermé de Ataques de pánico y no pude continuar.

Quiénes habían estudiado conmigo en el colegio habían seguido su rumbo muy decididamente, de hecho, ya estaban finalizando sus estudios para iniciarse en el mundo laboral… Y yo varada sin saber qué hacer. La gente por lo general dice en estos casos que eres inmadura, pero ¿Era acaso falta de madurez o falta de autoconocimiento?

Si me remonto hacia atrás, en el colegio solo nos hicieron unos test que sugerían carreras universitarias según nuestras respuestas, esas mismas que a medida iba respondiendo, sentía que terminaba contradiciendo. Ese fue el mayor estímulo sobre conocerse a sí mismo.

Durante el siguiente año estuve presa de los ataques de pánico sin poder hacer nada más que sentirme mal y escapar de mí misma con fármacos y fiestas. ¿Qué debía hacer con mi vida?

Desesperadamente busqué qué hacer, pero que se redujera en tiempo asique opté por una cerrera técnica de recursos humanos, hice mi práctica y probé el dulce sabor de un sueldo, literalmente haciendo tareas que no tenían ningún sentido para mí. ¿Esto es lo que tendré que hacer para siempre? Porque hay que decir que cuando eliges una carrera todos te dicen que es para siempre… ¡Espeluznante!

Mis ataques de pánico nunca se fueron desde que estuve estudiando Lenguaje y comunicación, solo que durante este periodo no venían todos los días; sin embargo, pronto comencé a colapsar. En mi mente rondaba “no me gusta esto”, “no sé por qué lo estoy haciendo”, “qué sentido tiene” “acá nunca me verán” y otras frases recurrentes. Ya habían pasado alrededor de 7 años y nuevamente estaba conectada con la confusión y el sinsentido. ¿Por qué todos saben qué hacer con sus vidas? ¿Por qué todos concretan metas y yo no? ¿Qué hay de malo en mí?

Esa sensación de no encajar, de estar perdida y de qué la vida se te pasa de largo es opresiva ¿Lo has sentido? A estas alturas ya sé que no he sido la única en vivir esto, pero en ese momento se sentía realmente solitario. Esto me deprimía mucho porque no le encontraba sentido a la vida y no sabía hacia dónde dirigirme. Claramente porque se nos ha dicho que el “ser es parte del hacer”, prácticamente tu profesión te define como ser humano, ¿O no les pasó que al ir a una fiesta luego de terminar el colegio todos hablaban de sus carreras? como si eso los definiera… Cuando realmente el “hacer” está al servicio del Ser y para ello debemos conocernos a nosotras mismas. ¿Qué me gusta? ¿Qué no me gusta? ¿Para qué soy buena? ¿Qué me hace vibrar? ¿Cuáles son mis virtudes y dones?  ¿Cómo es mi mundo emocional? ¿Qué puedo aportar al mundo?

En fin, un buen día me decidí a estudiar Flores de Bach, esta “terapia” que tanto me habían recomendado tomar y que me había dado buenos resultados. Mi padre me compró el botiquín, recuerdo la emoción de este día ¡No lo podía creer! Y ya teniéndolo en mis manos comencé a tomar Wild oat, la Avena silvestre que abordaba ese sentimiento de que la vida se te estaba pasando de largo y tú aun no puedes definir qué hacer con tu vida; sientes frustración porque quieres hacer algo importante pero no sabes qué y te pierdes sin poder definir metas vitales a mediano y largo plazo. Cómo anillo al dedo.

¿Qué pasó? Literalmente, transcurrido un par de semanas comencé a tener la sensación de “certeza” sobre lo que me gustaba; la confusión comenzó a disiparse y de pronto en mi interior solo apareció la convicción de que quería dedicarme a hacer Terapia Floral.

¿Flores de Bach? ¡Pero eso no era una profesión! ¿Y qué pasaría si el entorno comenzaba a criticarme? … Realmente me daba lo mismo, en mi corazón habitaba la certeza de que ese era mi camino y bueno…

Acá estamos, ¿no? Hablando sobre Flores de Bach tras 8 años enseñándolas y compartiendo todo lo que han logrado en mí.

Si te sientes como yo me sentí gran parte de mi vida, entonces te invito a explorar en esta esencia; por supuesto, de la mano de un terapeuta Floral o estudiando Flores.

¿Quieres aprender Flores de Bach conmigo?

Revisa mi próximo Curso


Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Fill out this field
Fill out this field
Por favor ingresa un correo válido.
You need to agree with the terms to proceed